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viernes, 18 de marzo de 2011

Modelos y técnicas de Negociación


“Se preguntarán por qué lo he hecho. Porque puedo”

Plan Oculto es una interesante película dirigida por Spike Lee que plantea una situación con rehenes en un pequeño banco en el corazón financiero de Nueva York. Presente, por un lado, a Clive Owen como un atracador poco corriente y a Denzel Washington en el papel de policía responsable de solucionar la situación.

Toda la cinta es un pulso constante entre ambos para alcanzar una serie de objetivos. En el caso del policía hay poca discusión, pero en el caso del atracador son una auténtica incógnita hasta el último momento.

A continuación algunas conclusiones extraídas de la película y relacionadas con las técnicas de negociación, que bien pueden aplicarse a cualquier ámbito.

En primer lugar, a la hora de baremar qué decisión tomar, es importante saber escribir y adelantar posibles escenarios y la respuesta que vamos a dar en dichos casos. Anticipando la peor de las consecuencias que pueden derivarse de la decisión tomada, y dando respuesta a la misma, estaremos mucho mejor preparados mental y físicamente para tomar dicha decisión.

En la cita los atracadores tiene previstos planes de contingencia en caso de que algunas de sus decisiones provocasen ciertas respuestas en el equipo policial. El uso de las granadas de humo para evitar la visión de los Swat o la misma amenaza con asesinar rehenes son maneras de dar respuesta a posibles reacciones del adversario.

También es importante saber estimular al contrario, despertando su interés y dirigiéndole en el proceso de una manera tutorizada pero haciéndolo creer que es él quien tiene el control de la situación. Los atracadores conocen los protocolos de actuación de la policía y saben muy bien cómo medir los tiempos. Les dan lo que ellos esperan que les den, siguiendo las “pautas habituales”.

De este modo no sólo están ganando tiempo para alcanzar sus objetivos, sino que entretienen al adversario y le dan una falsa sensación de control que provoca que se relaje y baje la guardia, aprovechando las fisuras en sus defensas para su propio beneficio. El ejemplo claro es la petición de pizzas, sabiendo que muy posiblemente haya micrófonos ocultos, y la radiación del discurso en albanés.

Esta técnica de negociación se suma a la de la desinformación y a la de posición de inferioridad. Hacer creer a la policía que les ha podido colar un micrófono permite a los atracadores, una vez más, hacerles caminar en la dirección equivocada.

La conclusión en este modelo vendría a resumirse en que nunca demuestres que sabes más que tu rival. Y aquí nuestro principal enemigo es el orgullo propio, que nos fuerza a demostrar que estamos en la posición dominante. Un grave error que únicamente sirve para darle más oportunidades al contrario de que descubra nuestros ases en la manga.

Y, finalmente, el modelo de no hablar claro. En la película, por ejemplo, las insinuaciones de Denzel Washington con el anillo. En ningún momento verbaliza nada, pero la mera insinuación puede provocar en el contrario reacciones que nos sean útiles sin que nunca pueda acusarnos de haber sido los que las han propiciado.

Sacar de quicio al adversario, desinformándole y haciéndole creer que está en una posición dominante, nos hará, sin lugar a dudas, contar con mayores posibilidades de éxito. Tal es el caso de la película, a modo de ejemplo.

Acabo destacando la frase con la que empieza la cinta: “Se preguntarán por qué lo he hecho. Porque puedo”. Por tanto, mide tus recursos, tus fuerzas, tus aliados y, sobre todo, los colchones que tendrás en caso de fracaso, antes de iniciar una negociación.

jueves, 11 de noviembre de 2010

La Coopetencia: Cooperar para Competir

La ciudad de Alicante cuenta con un grupo de mujeres emprendedoras tremendamente activo que se hacen llamar Foro de Emprendedoras de Alicante.

Nacen bajo la idea de un término poco empleado en nuestro país pero tremendamente estratégico como es la “Coopetencia”.

Básicamente se trata de cooperar entre competidores con el objetivo de fortalecer el sector, todo lo contrario a la vieja tradición española de anular a los iguales, lo que únicamente contribuye al estancamiento del mercado.

El empresario tradicional recelerá con este planteamiento hasta descubrir que está en sus manos el convertir los lugares de lucha en lugares de unión y cooperación.

¿Cómo se hace esto? Compartiendo la información, compartiendo costes, intercambiando ideas de negocio y colaborando en proyectos conjuntos para, una vez cristalizados, volar libremente en una competencia sana.

Claro está que eso de “dormir con el enemigo” suena casi a chiste y a nadie se le escapa los más que probables roces que pueden surgir entre las personas de las diferentes empresas, porque no olvidemos que la Coopetencia no es un acto de altruismo, sino un movimiento estratégico para obtener beneficios que, además, aúna fuerzas para dar solución a problemas comunes.

El próximo 26 de noviembre, dentro de las jornadas Enrédate Alicante, el Observatorio Universitario de Inserción Laboral contará con la valiosa experiencia de varias integrantes del Foro de Emprendedoras de Alicante, para acercar un poco más este relativamente novedoso concepto, a todos aquellos emprendedores y emprendedoras de mente abierta y grandes metas.


lunes, 11 de octubre de 2010

La aventura de los Geissbuhler



Lo sabíamos desde hace tiempo, pero vuelve a quedar demostrado.

El único límite somos nosotros mismos.

Que se lo digan a Luke Geissbuhler, quien acompañado por su hijo Max, de siete años, lanzó desde Newburgh (Nueva York) un Iphone y una cámara de Alta Definición con un globo meteorológico al más puro estilo de Cavo Cañaveral.

Las imágenes son impresionantes. Durante los 102 minutos que duró el viaje, esta nave espacial casera alcanzó una altitud de cien mil pies (unos 30,48 kilómetros), con el mérito añadido de lograr que la cápsula resistiese las condiciones extremas de la atmósfera.

A pesar de que a nadie le queda duda de que este éxito no puede responder a la mera suerte, el propio Geissbuhler afirmó para la BBC que "Max y yo trabajamos juntos en muchos proyectos divertidos, de los que sólo conseguimos que funcionen un treinta por ciento. Y con eso nos sentimos afortunados".

Esta familia de emprendedores no sólo consiguió captar imágenes como las que acostumbramos a ver gracias a la NASA, sino que además, a través de la triangulación GPS del Iphone (que se quedó sin batería dos minutos antes del aterrizaje), consiguieron recuperar la cápsula, equipada también con un paracaídas que se abrió al regresar a la atmósfera una vez el globo estalló por efecto de la presión.

No dejéis de ver, y disfrutar, del video de la aventura.




viernes, 8 de octubre de 2010

Decálogo de la Manipulación mediática


He querido rescatar una serie de reflexiones del filósofo estadounidense Noam Chomsky en relación a lo que define como "Manipulación mediática".

Ya no tanto elucubraciones al aire sino un auténtico manual de control de masas.

Creo que muchos de nosotr@s hemos conocido a personajes que aplican estas técnicas en los entornos más insospechados.

Amantes de la conspiración... éste es vuestro post de hoy.


1- LA ESTRATEGIA DE LA DISTRACCIÓN.

El elemento primordial del control social es la estrategia de la distracción que consiste en desviar la atención del público de los problemas importantes y de los cambios decididos por las elites políticas y económicas, mediante la técnica del diluvio o inundación de continuas distracciones y de informaciones insignificantes. La estrategia de la distracción es igualmente indispensable para impedir al público interesarse por los conocimientos esenciales, en el área de la ciencia, la economía, la psicología, la neurobiología y la cibernética. “Mantener la Atención del público distraída, lejos de los verdaderos problemas sociales, cautivada por temas sin importancia real. Mantener al público ocupado, ocupado, ocupado, sin ningún tiempo para pensar; de vuelta a granja como los otros animales (cita del texto 'Armas silenciosas para guerras tranquilas)”.



2- CREAR PROBLEMAS, Y DESPUÉS OFRECER SOLUCIONES.

Este método también es llamado “problema-reacción-solución”. Se crea un problema, una “situación” prevista para causar cierta reacción en el público, a fin de que éste sea el mandante de las medidas que se desea hacer aceptar. Por ejemplo: dejar que se desenvuelva o se intensifique la violencia urbana, u organizar atentados sangrientos, a fin de que el público sea el demandante de leyes de seguridad y políticas en perjuicio de la libertad. O también: crear una crisis económica para hacer aceptar como un mal necesario el retroceso de los derechos sociales y el desmantelamiento de los servicios públicos.



3- LA ESTRATEGIA DE LA GRADUALIDAD.

Para hacer que se acepte una medida inaceptable, basta aplicarla gradualmente, a cuentagotas, por años consecutivos. Es de esa manera que condiciones socioeconómicas radicalmente nuevas (neoliberalismo) fueron impuestas durante las décadas de 1980 y 1990: Estado mínimo, privatizaciones, precariedad, flexibilidad, desempleo en masa, salarios que ya no aseguran ingresos decentes, tantos cambios que hubieran provocado una revolución si hubiesen sido aplicadas de una sola vez.



4- LA ESTRATEGIA DE DIFERIR.

Otra manera de hacer aceptar una decisión impopular es la de presentarla como“dolorosa y necesaria”, obteniendo la aceptación pública, en el momento, para una aplicación futura. Es más fácil aceptar un sacrificio futuro que un sacrificio inmediato. Primero, porque el esfuerzo no es empleado inmediatamente. Luego, porque el público, la masa, tiene siempre la tendencia a esperar ingenuamente que “todo irá mejorar mañana” y que el sacrificio exigido podrá ser evitado. Esto da más tiempo al público para acostumbrarse a la idea del cambio y de aceptarla con resignación cuando llegue el momento.



5- DIRIGIRSE Al PÚBLICO COMO CRIATURAS DE POCA EDAD.

La mayoría de la publicidad dirigida al gran público utiliza discurso, argumentos, personajes y entonación particularmente infantiles, muchas veces próximos a la debilidad, como si el espectador fuese una criatura de poca edad o un deficiente mental. Cuanto más se intente buscar engañar al espectador, más se tiende a adoptar un tono infantilizante. Por qué? “Si uno se dirige a una persona como si ella tuviese la edad de 12 años o menos, entonces, en razón de la sugestionabilidad, ella tenderá, con cierta probabilidad, a una respuesta o reacción también desprovista de un sentido crítico como la de una persona de 12 años o menos de edad (ver “Armas silenciosas para guerras tranquilas”)”.



6- UTILIZAR EL ASPECTO EMOCIONAL MUCHO MÁS QUE LA REFLEXIÓN.

Hacer uso del aspecto emocional es una técnica clásica para causar un corto circuito en el análisis racional, y finalmente al sentido critico de los individuos. Por otra parte, la utilización del registro emocional permite abrir la puerta de acceso al inconsciente para implantar o injertar ideas, deseos, miedos y temores, compulsiones, o inducir comportamientos…



7- MANTENER AL PÚBLICO EN LA IGNORANCIA Y LA MEDIOCRIDAD.

Hacer que el público sea incapaz de comprender las tecnologías y los métodos utilizados para su control y su esclavitud. “La calidad de la educación dada a las clases sociales inferiores debe ser la mas pobre y mediocre posible, de forma que la distancia de la ignorancia que planea entre las clases inferiores y las clases sociales superiores sea y permanezca imposibles de alcanzar para las clases inferiores (ver ‘Armas silenciosas para guerras tranquilas)”.



8- ESTIMULAR AL PÚBLICO A SER COMPLACIENTE CON LA MEDIOCRIDAD.

Promover al público a creer que es moda el hecho de ser estúpido, vulgar e inculto…



9- REFORZAR LA AUTOCULPABILIDAD.

Hacer creer al individuo que es solamente él el culpable por su propia desgracia, por causa de la insuficiencia de su inteligencia, de sus capacidades, o de sus esfuerzos. Así, en lugar de rebelarse contra el sistema económico, el individuo se autodesvalida y se culpa, lo que genera un estado depresivo, uno de cuyos efectos es la inhibición de su acción. Y, sin acción, no hay revolución!



10- CONOCER A LOS INDIVIDUOS MEJOR DE LO QUE ELLOS MISMOS SE CONOCEN.

En el transcurso de los últimos 50 años, los avances acelerados de la ciencia han generado una creciente brecha entre los conocimentos del público y aquellos poseídas y utilizados por las elites dominantes. Gracias a la biología, la neurobiología y la psicología aplicada, el “sistema” ha disfrutado de un conocimento avanzado del ser humano, tanto de forma física como psicológicamente. El sistema ha conseguido conocer mejor al individuo común de lo que él se conoce a sí mismo. Esto significa que, en la mayoría de los casos, el sistema ejerce un control mayor y un gran poder sobre los individuos, mayor que el de los individuos sobre sí mismos.




lunes, 4 de octubre de 2010

Roma no se hizo en un día...pero se hizo


Emprender, en el sentido de dar vida a un proyecto que no tiene por qué ser únicamente empresarial, nunca había sido tan fácil. En la actualidad es complicado tener una idea y no saber cómo llevarla a cabo por falta de medios. Otra cosa es la financiación, claro está.

La cantidad de recursos a nuestro alcance son casi ilimitados, entendiendo las herramientas que ofrecen los programas de ordenador e Internet junto el abaratamiento de actividades que hace unos años quedaban reservadas para unos pocos. Tanta red social, nuevas tecnologías, recursos gratuitos y la dichosa proactividad pueden acabar convirtiéndonos en víctimas de nuestra propia inquietud.

El procedimiento siempre es el mismo. Un detonante activa en nuestro córtex las ganas de ponernos en la piel del creador, ya sea organizar un seminario, escribir un libro o rodar una película. Vamos, que todavía no has acabado de comer y ya estás pidiendo la cena del día siguiente.

A continuación, como si el resto de proyectos hubiesen dejado de existir, invertimos tiempo y recursos (humanos y económicos) encaminados al maravilloso nuevo proyecto, prometiéndonos a nosotros mismos que “éste” sí que lo vamos a acabar. No obstante, en un par de días, o semanas, el proceso se repite.

¿Qué hemos logrado con nuestra ejemplar proactividad? Básicamente una pila de cosas sin hacer, proyectos que se solapan, el incremento de la ansiedad y la consiguiente insatisfacción por no ver la obra finalizada.

Ahora bien, para la cosas que realmente debemos hacer siempre encontraremos la excusa perfecta introduciendo entre medias nuevos proyectos e iniciativas como sin por ello tranquilizásemos a nuestra conciencia mediante una compensación en forma de inversión de tiempo.

La proactividad no se traduce en el impulso constante de hacer cosas nuevas, y ni siquiera en pretender pertenecer a todas las organizaciones habidas y por haber. La proactividad dista mucho del histerismo.

Una actitud proactiva es aquella que genera, que impulsa en tiempo y forma un proyecto cristalizado en una realidad. El miedo a fallar nos encamina a prepararnos para el fracaso, pero no acabamos de saber prepararnos para el éxito. Algo aparentemente tan sencillo a la hora de emprender como es tener claro, desde el principio, que estamos dispuestos a acabar el proyecto, no acabamos de serlo.

Ojo, pues, con las facilidades técnicas y materiales, porque de oportunidad pueden convertirse en trampa.

viernes, 1 de octubre de 2010

La Reforma Laboral en los medios.


La tan citada Reforma Laboral, necesaria para unos y abusiva para otros, en dos visiones. Que cada cual saque sus propias conclusiones.

("(...) recoge elementos positivos en materia de costes de despido, tutela judicial y flexibilidad.")

("Mayor control sobre los trabajadores y desempleados.")

lunes, 27 de septiembre de 2010

Ya estamos a lunes...¿otra vez?


El propio Gardfield afirmaba que odiaba los lunes, ese terrorífico día para muchos, motivo de alegría para otros.

Sea como fuere hay una persona que puede controlar el devenir y las emociones de este día. Una persona capaz de re-interpretar su entorno, adaptarse y superarlo con una sonrisa en la cara que celebrará con la llegada del viernes.

Y sabes a qué persona me refiero.

Tú. ¿Quién si no?

Los cambios en la actitud son internos y constituyen la principal defensa contra los cambios externos. "Al mal tiempo buena cara", como cita nuestro popular refranero, a lo que yo añadiría "Al mal tiempo ponle una careta de payaso y una peluca rosa" para verlo con otros ojos y reírte todavía más de la situación.

Los lunes no van a dejar de existir. Nos acompañarán hasta el final de los días, incluso en el caso de que se produzca una invasión extraterrestre que domine nuestra civilización. En ese supuesto puede que incluso se dupliquen los lunes y tarden menos de una semana en aparecer.

El lunes, paradigma de eso que tanto nos cuesta hacer: trabajar.

Creo que hay un factor de comunicación de masas que afecta de lleno al fenómeno, contagiándose de persona en persona. ¿O quién no ha llegado animado un lunes para, en cuanto ha visto la actitud de sus compañeros, derrumbarse y rezar para que fuese viernes de nuevo?

Factor Interno: Nosotros. Lo podemos controlar.

Factor Externo: Los demás... ¿o nosotros también? (ergo, lo podemos controlar).... ;-)

Ahí queda la reflexión.


Añado una serie de curiosos consejos que he recopilado de otros artículos para combatir la pereza y tristeza que acompañan el final de un fin de semana lleno de actividades lúdicas.

De nuevo aluden al positivismo y a la voluntad.


  • Autoconvencimiento: El lunes es un día que hay que tomarse con humor. Recuerda: ningún día está tan lejos del próximo lunes como el propio lunes, y eso sin dudas lo hace especial y más querido.
  • Alivio compartido: saber que tu jefe o superior tiene más preocupaciones que tú en estos días no da la felicidad, pero alivia un poco la carga de un día con reputación gris.
  • Puedes derivar trabajo a tus subalternos. Si eres jefe y te sientes abrumado por los lunes y tus responsabilidades laborales, al menos tienes una salida: siempre puedes derivar trabajo a tus subalternos y aliviarte así la carga del día.
  • Amabilidad: Los lunes por la mañana algunos son capaces de sentir instintos destructivos sólo de pensar en la sonrisa de ese compañero de trabajo que resulta particularmente irritante. Trata con amabilidad extra a los demás y ellos harán lo propio contigo. Este simple gesto ayudará a pasar mucho mejor el día.
  • Terapia musical: Escucha tu canción preferida rumbo al trabajo. Está comprobado que la música es capaz de cambiar el estado de ánimo de las personas.
  • Terapia física: Está comprobado que el ejercicio físico moderado por la mañana carga de energía para el resto del día e incluso ayuda a regular el apetito.
  • Expectativas: Plantearse una meta atractiva para todos los lunes es uno de los mejores alicientes para superar la clásica depresión de este día. Puede tratarse de un concierto, de una película en el cine, de una cena en pareja o de una salida con amigos.
  • Aclimatación: Si has pasado el fin de semana fuera de la ciudad o fuera de casa, te recomendamos no volver el domingo muy tarde ni el lunes por la mañana.

jueves, 15 de julio de 2010

El Profesional Paracaidista

Existe desde el principio de los tiempos y no tiene por qué ser un concepto peyorativo. Simplemente sus actuaciones no acaban de cuajar con sinceridad, sin perjuicio de las habilidades que demuestre poseer.

Me refiero al Profesional paracaidista, aquel que desde una posición de altura a modo de avión que sobrevuela la ciudad (redes sociales, tendencias, medios de comunicación, encuentros de networking,….), localiza un objetivo claro y se lanza sobre él machete en mano.

Como hemos comentado en alguna ocasión anterior no debe confundirse con las innovaciones llevadas a cabo por organizaciones que invierten en tendencias o en I+D. Una vez más estoy a favor de aquello de “Si algo funciona, cópialo”, absolutamente legítimo, respetable y que al fin y al cabo alberga el motor de las modas en cada momento.

Los profesionales paracaidistas van desde auténticos veteranos del salto de altura, que encontramos en foros completamente divergentes, hasta aventureros llenos de valor que se lanzan, nunca mejor dicho, a la piscina con mucha ilusión y altas dosis de esfuerzo y sacrificio.

Desde mi punto de vista sólo hay un tipo de profesional paracaidista que entraría en discusión. Y es aquel que en cuanto ha aterrizado se alza en posesión de la Verdad y bombardea con mensajes de exclusividad señalándose a sí mismo como el principal referente de la materia. Esto vendría a ser colocarse la diana de "Fantasma" en la frente hasta en el caso de que realmente fuese el principal referente. Obras son amores y no buenas razones.


Ahora bien, desde el otro punto de vista, desde los que permanecen en tierra y otean a los paracaidistas en el Horizonte, hay que tomar estas situaciones como oportunidades más que como amenazas.

Evitemos instalar baterías anti-aéreas que sólo servirán para aislarnos, provocando posiblemente la muerte por inanición.

Sin el acicate de la competencia la organización puede caer en la rutina a modo de Crónica de una muerte anunciada.

El profesional que pretenda entrar en corral ajeno debería ser bienvenido en la mayoría de ocasiones, puesto que la competencia beneficia a los buenos negocios y sin duda aportará, de un modo u otro, novedades que pueden ser aprovechadas por todos.

Unos simples consejos para aquellos profesionales que, o bien son paracaidistas, o aspiran a serlo.

  • Estudia muy bien el terreno donde pretendes aterrizar. Recuerda las películas que seguro has visto con paracaidistas colgados de árboles o hundidos en arenas movedizas.
  • Dale vueltas a lo que ofreces. Cuando creas que lo tienes claro dale una vuelta más y después compáralo con tu idea inicial. El Desembarco de Normandía no se organizó en una tarde.
  • Elige muy bien tu equipo, repasando los recursos directos a los que tienes acceso, con mucho cuidado de ofrecer recursos a los que crees tener acceso. El paracaidista elige lo que meterá en su mochila antes del salto en función de la operación que pretenda llevar adelante.
  • Almacena una buena dosis de humildad y discreción. No eres el primero en llegar y lo peor que puedes hacer es pretender convertirte en el gurú de referencia. Los reemplazos que se ven a sí mismos como veteranos condecorados suelen ser los primeros en caer.
  • Y, sobre todo, aunque vuelva a parecer de sentido común, pregúntate con sinceridad “¿Quiero realmente saltar ahí con ese objetivo?”. Los que saltan a la desesperada pueden romperse una pierna al tocar tierra.

Ser un profesional paracaidista no es malo. Es otra forma de ver las cosas, con un estilo quizá algo más frenético.

Pero ojo con pretender tener galones de General sin conocer ni siquiera lo que comen los soldados.

martes, 13 de julio de 2010

Los cambios son el presente

Un ejemplo sencillo: la caza.

Es indiscutible que las actividades agresivas son duraderas a corto y medio plazo, pero a la larga acaban despareciendo en forma de humo.

Un modelo de desarrollo basado en productos o servicios limitados, entendiendo que llegado cierto número desaparecen absolutamente, es inviable de por vida.

Suena de cajón, y lo es, pero mucho ojo porque no siempre lo vemos así.

La condición humana, en su infinita complejidad, muchas veces nos juega malas pasadas en los momentos de mayor emotividad, que son precisamente en los que más necesario se hace aplicar la racionalidad.

El éxito es peligroso en el momento en que nos dejamos cegar con la falsa creencia de que la situación será duradera.

“Hoy me conformo. Mañana ya veremos”

El problema ya no es el clásico aviso de prevención de que el mañana llega irremediablemente y sin avisar. Con el actual ritmo, frenético, brutal y despiadado de nuestras sociedades la exposición al riesgo es exponencialmente superior. Ahora se trata de ¿Y si el mañana es hoy?

Queremos creer que sabremos detectar a tiempo los cambios, atisbarlos en el horizonte o, en el peor de los casos, darnos cuenta de que los tenemos encima. Aún con lo negativo que esto supone no es tan terrible como el hecho de vivir en la ignorancia sin ser conscientes de que ese cambio es la misma realidad que respiramos día a día.

A modo platónico la duda que suscita es, ¿Qué puede haber peor que no darnos cuenta de la realidad actual que nos rodea?

Ya no es tener una venda ante los ojos. Es mucho más terrible. Se trata de ver con claridad y no saber entender los acontecimientos.

Que esto suceda viene a ser lo mismo que le ocurre a un drogadicto después de darse un chute, con la salvedad de que el drogadicto es plenamente consciente que esa realidad es producto de la droga y, además, la fuerza a través de sustancias.

Como se encargó de dejarnos escrito William Ernest Henley y ha proliferado la película que lleva el mismo nombre que su poema, Invictus, “Soy dueño de mi destino y capitán de mi alma”.

Pero sin un ejercicio de evaluación constante y de anticipación, por mucho que capitaneemos nuestra alma estaremos abocados al fracaso.

Porque navegar en un gran navío con lo último en tecnología por un cauce seco es lo mismo que lanzarnos con un flotador desde una catarata.


lunes, 12 de julio de 2010

¿Es nuevo el Coaching?

Hemos experimentando en los últimos meses un estallido de tendencias de desarrollo personal aplicadas a la Alta Dirección, como si de una nueva religión se tratase.

El llamado Coaching, que viene a ser el trabajo de, y hacia, actitudes y habilidades personales, se viene desarrollando desde la antigua Grecia y el pensamiento Socrático entendido como método de aprendizaje.

Como disciplina moderna arranca en Estados Unidos y otros países de Europa a principio de los años 80. En España apareció camuflado a través de las asociaciones más inesperadas y bajo seudónimos. Véase el método Scout, sin ir más lejos, que es con todas las de la Ley, el método de Coaching juvenil más completo, y antiguo, que existe.

En España nos hemos acostumbrado a vivir a remolque de nuestros vecinos. La actual vicisitud económica ha sido el mejor caldo de cultivo para rascar en busca de nuevos nichos de mercado, y de ahí la proliferación de consultorías y ofertas de desarrollo de talento directivo que, si bien ya existían, se han triplicado en los últimos meses.


En honor a la verdad quiero destacar a importantes Coachs de nuestro país, que conocí mucho antes que el Coaching se convirtiese en moda, como Ricardo Almenar, que inició su andadura hace muchos años siendo uno de los pioneros en Coaching empresarial en España, y que a día de hoy siguen marcando la diferencia entre el auténtico profesional y el profesional que tiendo a llamar “profesional paracaidista”.

Este profesional paracaidista otea el horizonte desde lo alto, véase redes sociales y medios de comunicación, y cual comando de operaciones especiales detecta los lugares de mayor impacto y se lanza sobre ellos. No quiere decir, ni mucho menos, que su trabajo no esté a la altura de las circunstancias. Simplemente no acaba de cuajar con sinceridad.

Tampoco lo confundamos con las tendencias de Innovación y Desarrollo que deben aplicar las empresas e instituciones para no quedarse atrás. La máxima de “Si algo funciona, cópialo”, es tan lícita como necesaria. De hecho, este blog es fruto de un estallido tardío y personal de impacto en redes sociales. Nadie es profeta en su tierra.

En cualquier caso España continúa madurando a pasos agigantados, gracias a cientos de profesionales que ponen toda la carne en el asador, que acuden a multitud de actividades organizadas por otros tantos profesionales de entes públicos y privados, concienciados con la importancia de insuflar optimismo y animar a la superación, no sólo a nivel profesional sino también a nivel personal.

El Coaching no es nuevo y eso no quiere decir nada. Al contrario, es sinónimo de éxito por tener la suerte de aprender de la Historia y errores de otros países en esta materia, trayéndonos en la maleta una nueva disciplina mejorada.

Para más información la International Coach Federation, que tiene su filial española.


La Madurez de un País


Sin palabras. Al principio la sensación de ver banderas españolas colgando de los balcones me pasó desapercibida, viendo el fenómeno como el habitual acompañamiento de los seguidores futboleros durante competiciones deportivas de este tipo.

Pero según pasaban los días y España superaba cada una de las pruebas que se interponían entre los chicos de Del Bosque y la Copa, las banderas se multiplicaban tiñendo las ciudades de rojo y gualda. El primer impacto le recibí un miércoles regresando de la Universidad, cuando al enfilar por mi calle hacia el garaje me encontré con un espectáculo digno de las mejores producciones patrióticas estadounidenses. Lo impensable hace tan sólo unos cuantos años.

Los balcones no estaban engalanados. Los balcones ERAN banderas de España. Y el contagio se transmitió a la velocidad de la luz entre antenas de los coches y salpicaderos, con banderas móviles que recorrían nuestras calles. Se acabaron los tabúes. Nunca más señalaremos a quien ostente la bandera española con actitud peyorativa.

España se afianza como un país maduro, que ha acabado entendiendo el patriotismo a través del fútbol. Un fútbol, por cierto, ajeno a fanatismos y centrado en juego limpio, deportividad y elegancia.

Es importante en este punto indicar que mi pasión por el fútbol es nula, y aún así he acabado con mi camiseta oficial, con los rituales paganos antes de cada partido para garantizar la victoria de la Selección Española y con la emoción a flor de piel.

Cierto es que vivimos momentos de crisis en los que este tipo de religiones paganas cobran mayor importancia, pero reducir este estallido de orgullo español a una necesidad anímica de emociones positivas es demasiado simplista. Hemos crecido como país. Nos hemos dado cuenta que la política y los colores de un país no tienen por qué estar ligados. El fútbol nos ha enseñado una lección importante que, esperemos, siga madurando y nos convierta en una nación más moderna y cercana a Europa.

La bandera es un ejemplo. La empatía entre españoles y extranjeros que hemos vivido durante este intenso Mundial, el respeto por el juego limpio, la necesidad imperiosa de correr en busca del rojo y el amarillo (gualda) y, como no, los abrazos y la emoción durante el Triunfo final, marcan la madurez de un país.

Seguiremos teniendo agoreros, falsos profetas haciéndose pasar por intelectuales ajenos a “la pasión del populacho”, que nos mirarán por encima del hombro. Peor para ellos.

Que nadie nos arrebate la pasión. Y que un “Viva España” cobre la inocente importancia que tiene como reivindicación patriótica, sin políticas ni rencores históricos.

España somos todos. Y todos somos rojo y gualda.